Parece una locura, pero miles de estadounidenses devuelven su pasaporte cada año. La razón principal tiene un nombre: FATCA.
El peso fiscal global
Estados Unidos exige declarar impuestos sobre ingresos mundiales. Para muchos expatriados, el costo de contadores y la doble tributación hace inviable mantener el pasaporte azul. Sin embargo, renunciar tiene un «Exit Tax» elevado y consecuencias migratorias irreversibles.



